Tamara

Tamara
TAMARA

CREATIVIDAD Y ECOLOGÍA: Aprendió observando y de esta misma forma aprende su hija hoy. Reciclando cueros y materiales confecciona carteras estilo Apache.

Desde niña, su padre siempre le ha dicho que la mejor manera de aprender es observando. Fue así mismo como Tamara aprendió, poco a poco, a crear bisutería y bolsos. A los 15 años empezó ayudando a un amigo a hacer zapatos y a cambio él le regalaba los cueros que le sobraban. A raíz de este reciclaje nacieron los primeros bolsos de Tamara.

Tamara sigue una filosofía de reciclaje, reutilizando hasta los pedazos de cuero más pequeños para crear cojines, alfombras o cubre camas. “Intento no desperdiciar, por eso cuando veo que algunos trozos ya no son útiles para mi, los dono a la cárcel de Talagante”, donde los presos crean llaveros y monederos pequeños.

Trabaja junto a su pareja en un local de florales en Pomaire. Allí expone sus bolsos y bisutería. Ha creado modelos nuevos de bolsos y cojines, y poco a poco ha ido agrandando su variedad de productos.

Tamara tiene una hija de 5 años, Esmeralda, quien ya demuestra un gran interés por la artesanía. Intenta transmitirle la misma filosofía de aprendizaje que le dio su padre, algo que le resulta muy fácil ya que a Esmeralda le encanta quedarse tardes enteras observando a su madre crear productos. Existe un ambiente muy creativo en la casa, lo que Tamara espera estimule la mente de su hija.

Tamara es un gran ejemplo de estilo de vida artístico y ecológico, dos creencias importantes para Rupestre.